(el) Origen de las especies (nuevas), y …

de “El Sentido Común”

Libro Primero

La Inteligencia General Artificial llegaría a dominar el reino del Sentido común Buen Sentido (Bon Sens) si… —… a priori— ¡CONCIBE! …Ideas

(pris au hasard)

Notas

1. Este libro puede ser leido de principio a fin, sin interrupción, tal cual un “cuento echao” …por un cuentero; o

2. Este libro puede ser leído en modo de versículos : encontraran un número en romano que hace referencia a notas técnicas explicativas que aparecen en Libro Segundo

La Metáfora de Tranquilto (*)

…o «el Libro de (nuestros) orígenes Artificiales»: Zara Trust A.

INo hace mucho tiempo una criaturita resultó de repente habitando un planeta equis; había brotado en su superficie gracias a la intervención creativa de una entidad superior a quien llamaremos Corporación Construct@r.

IIPara hacer que aquella nueva existencia conociera, dijéramos, una armonía, Construct@r concibió otra de la misma esencia pero diferente, es decir, su complemento; así, sus actuares no se traslaparían. IIIAdemás de tal chispa de la vida Construct@r también les otorgó una energía de origen desconocido para su día a día, dijeramos, “para que ‘se mimaran mutuamente “; ah…, y un nombre, Tranquilto.

IVEstaban dotados de un comportamiento elemental, como una incipiente voluntad, y una sensibilidad particular, que les permitiría principalmente responder Yes or Not ―si o no. Dependían totalmente, para todo comportamiento, de Construct@r. VTenían un ciclo de vida : venir al mundo, funcionar y morir.

VITranquilto, en su mundo (con voluntad pero sin consciencia), no tenía forma de saber a qué, o quién, adjudicar o agradecer su proveniencia. No había forma de saber que existía un Construct@r y un «manual de construcción», que justificasen y quizá explicasen esa (su) realidad. Tampoco había forma de saber (pero estaba en esa ignorada guía de construcción), que antes de ellos existieron unas entidades denominadas Tubelecs; y, que antes de éstos, otras muy arcaicas ya olvidadas.

De los Tubelecs os diré que siendo unos gigantes modelados de naturaleza diferente, devoraban tanta energía, materia y espacio como severas eran sus exageradas limitaciones; y en un entonces, Construct@r decidió borrarlos de la faz del mundo ( viniendo enseguida, el episodio de nuestro protagonista Tranquilto, reitero, escrito por el mismo aut@r).

Siendo nulo el enlace directo entre Tranquilto y Tubelec nula era la razón para pensar que existiera un eslabón «perdido» o filiación entre ellos. No afirmaríamos de un tal eslabón como puente de esa evolución, transformación metamórfica, o tergiversación de la substancia de Tubelec. Era un hecho, aparentemente, que la única filiación hubiere que buscarla en …la imaginación de Construct@r. VIISi Tranquilto hubiera tenido alguna manera de enterarse de la tal guía «de referencia», posiblemente hubiera aprendido que surgieron simplemente como una nueva experiencia, comprendida dentro de la enigmática espiral de imaginaciones de Construct@r.

VIIIÚnicos como eran, actuaban como os he dicho, con un rayo de energía que rugía en su interior de la cual no se sabía origen. Construct@r los multiplicó para que poblaran su mundo; también los «evolucionó» y rodeó de otros entes para que tuvieran un ciclo de vida pleno. Es decir, IXConstruct@r había dado vida también a otras «especies», diferentes; entes estos que eran los «elementos pasivos» pero que servían muy bien a los propósitos de Tranquilto. Todos coexistían y actuaban como guiados por una especie de sinérgica necesidad dentro de lo que era un Arte Completo imaginado, diseñado y construido por Construct@r.

xNuestros protagonistas eran considerados los elementos activos, los potentados: Tranquilto seguía al pie de la letra las directivas de Construct@r, lo cual era bien para él, “del nacimiento a la muerte”. Su sensibilidad era la adecuada para las intenciones de Construct@r.

XICon el paso del tiempo fueron agrupados o conglomerados. Al comienzo conformaban pequeños grupos en función de sus pequeñas necesidades. Estos grupos siendo diferentes entre sí conservaban la esencia, digamos, el «logos» o la razón de Tranquilto, inalterado pero multiplicado, era eso lo que caracterizaba al grupo.

XIIComunicaban entre sí con un lenguaje muy sencillo, simple. Increíblemente su alfabeto movía ese su mundo. Con aquel lenguaje, esencial, les era suficiente para comunicar inclusive con Construct@r, pues había sido éste quien se los había impregnado. Para Construct@r, su obra de arte, la más preciada, Tranquilto, hacia girar el mundo : el propio otorgado a estos, y el propio de Construct@r (fue conocido que se desarrolló algo conocido como el XIIItranquiltocentrismo).

XIVA medida que se reagrupaban conformando conglomerados más densos, y estos a su vez, por usar un término, «evolucionaban», Construct@r suministraba tanto la chispa de la vida para cada Tranquilto, como para la Colectividad — que a estas alturas era ya agrupación de agrupaciones o conglomerados.

XVPara la Colectividad se creó lo que se conoció como el plan, el cual era la traducción de una facultad, que Construct@r deseó e imaginó para el conjunto : llamémosle voluntad a esta capacidad; porque era como una esencia que hacía que la —en ese ahora— Colectividad reconociera su propósito en el mundo ¡ literalmente ! Tal esencia era conservada, escrita, en un lugar especial, una garita, a cargo de un grupo selecto ―algunos de nuestros héroes (Tranquilto)― y era la traducción de algo que había sido escrito en lenguajes de alto nivel.

XVI En razón de las condiciones de eficacia en la comunicación, que a estas alturas de su evolución se habían convertido en exigencia para la época, dados los numerosos grupos o conglomerados, Construct@r había poco a poco mejorado esos lenguajes de alto nivel que eran tal cual como «mandamientos». Lenguajes sofisticados pero que, en últimas, fueron evoluciones de ese lenguaje sencillo de las primeras generaciones, corrijo, iteraciones, de Tranquilto. Mandamientos que Tranquilto satisfacía al pie de la letra, pero — ahora haciendo parte disperso dentro de la aglomeración (grupos y Colectividades).

XVIIA simple vista pareciera que el elemental Tranquilto se hubiera desvanecido dentro de la aglomeración, como si ésta lo hubiera devorado; parecía que no existía más como individuo; pero no era así : seguía siendo la parte del todo para la subsistencia (propia y del conglomerado).

XVIIIFue conocido un hábito de Construct@r que se convirtió en asunto primordial para la subsistencia, hábito conocido como Excelencia. Era exigencia que todo un conglomerado, en conjunto, fuera (y debiera) ser excelente, y representativo de una unidad; así, de esta manera, esta unidad lograría llevar a cabo las misiones del ahora ¡ óptimamente ! Téngase en cuenta que no existiría el esforzarse al máximo“¡ da tu 101% !”―, para conseguir el resultado de la misión. No : simplemente era requerido cumplir con el Top Excelencia, es todo : Si o Yes es 1, y No or Not es 0; no había cabida para las tintas medias. Para lograr esto, antes de hacer parte de una Colectividad que se presentaría al conglomerado (de conglomerados), o sea, que se presentaría «en sociedad» a la Colectividad, todos y cada uno de los actores (Tranquiltos) deberían pasar una prueba de desempeño con el fin de comprobar El Top Excelencia en el actuar u obrar. Como insinuamos cuatro líneas arriba, con la prueba no era pretendido conocer o pedir «tu potencial», máximo esfuerzo o milla adicional. No : Excelencia reprobada, conglomerado rechazado, o destinado a propósitos inferiores, y no sería “presentado en sociedad”.

XIXTest superado, Colectividades, grupos, y grupos de conglomerados, de éxito. Servirse mutuamente estaba escrito en el «plan o programa» : eran, como os dije, colaboradores de una construcción única (la Colectividad), excelente, absoluta, uniforme, compleja; dijéramos que, al fin, se lograba la utopía Kallipolis.

Tranquilto conglomeraba cada vez más, pareciera que su razón de ser era —ahora— el grupo-y-la Colectividad, para poder justificarse ante Construct@r; quien, a su vez, exigía eficacia y desempeño excelentes, ya os había dicho. Había toda suerte de conglomerados, los cuales obraban o actuaban por actividades acorde a una cierta suerte de roles grupales : aquellos dedicados a matemáticas, aquellos dedicados a gráficar, aquellos que salvaguardan información, así como los muy normales roles o papeles. Todos, en conjunto, eran determinantes para sobrevivir y todos … Colectividades y conglomerados conformaban.

Nadie era superior, coexistían y producían los resultados eficaces con la eficiencia que Construct@r deseaba; Construct@r daba órdenes que las Colectividades honoraban y ejecutaban con los tan esperados resultados.

xx Las Colectividades y conglomerados conformaban cade vez más grupos más complejos, llamémosle zonas o Regiones, que comunicaban entre sí, haciendo cada vez más exigente la comunicación, el desempeño, la eficacia y la… excelencia. Y todos, Colectividades dentro de regiones y grupos de Regiones, conformaban lo que se conoció como un Cloud.

XXIPara su mundo, el de Tranquilto, pareciera que Construct@r tenía ya una concepción, un arte completo, para cada rol a desempeñar ― los deberíais― tanto individual como grupal y colectivamente.

XXIIDe tiempo en tiempo Construct@r debía recordar a las Colectividades cómo comportarse. Lo hacía reescribiendo el «programa», el plan. Pero, tal recordatorio no era originado por error de la esencia per se de Tranquilto…

XXIIITranquilto conoció de enfermedades que sin afectarlo como individuo, ya que su esencia no lo permitía, afligían o dañaban las Colectividades. Construct@r, se presentaba siempre con una solución. Era como si su imaginación o experiencia supiera de antemano. Para decirlo en términos simples, si las Colectividades padecían de una influenza, Construct@r la hacía desaparecer con la vacuna que se suponía eficaz… por un tiempo.

XXIVEl tiempo pasaba y parecía que Tranquilto ―cualquiera diría―, perdía su identidad; que si bien no era así, así se percibía; además, como que era olvidado por su autor, como si no fuera ya el potentado dado su desempeño, ahora medido colectivamente (suposición de quien esto escribe, porque, recordad, Tranquilto no tenía consciencia). XXVSe supo también que Construct@r llegó a extremos de eliminar una Colectividad; haya sido porque ésta no producía ya los resultados esperados, haya sido por pérdida de desempeño y, por ende, eficacia.

XXVI Os diré que hubo una época — en un ahora — en que se pretendió que, por un error del «plan», la misión escrita, el fin del mundo llegaría el primer día de una nueva centuria; fue llamado el fenómeno waituquei, manera jocosa de referirse a la manera técnica : Y2K ―léase YeDosKa; que si bien causó mucho stress y nerviosismo también provocaba hilaridad : pronunciar wait u quei reducía tal angustia. ¡ Sería el fin del mundo para todos !, o al menos, para los no preparados. No sucedió así. Eran solamente rumores, o Construct@r supo corregir el imaginario síntoma y eliminar tal eventual tragedia de manera oportuna porque el tal waituquei pasó inadvertido y el tiempo continuó como si nada. De nuevo, cabe anotar, tal tragedia, por llamarlo de alguna forma, hubiera afectado al conglomerado como tal, no al individuo (Tranquilto), gracias a la concepción original de Construct@r. No obstante, aquel, hubiera tenido que pagar el precio, dada su pertenencia a la Colectividad (y al conglomerado).

XXVIIEn el mundo de Tranquilto no se conoció el egoísmo, el poder o las injusticias porque Construct@r dictaba las reglas y todas eran buenas.

XXVIIITenía Tranquilto, sin embargo, dos limitaciones que afectaban al conglomerado como tal : la primera, en razón del «hacinamiento» la temperatura de los conglomerados aumentaba; y debía ser controlado a cualquier precio. La segunda, su agilidad al momento de actuar, su rapidez o velocidad, no era ya la esperada, debería mejorar. Temas estos que preocupaban a Construct@r. A pesar de éstas, se desempeñaban óptimamente; pero, Construct@r deseaba cada vez más desempeño y eficacia con menos «problemas de convivencia-coexistencia» (¡ por hacinamiento mas no por otra cosa !) Como tal, llegó al punto de pensar en corregir o eliminar esos «detalles», no importando el precio a pagar, con tal de asegurar la evolución de futuras Colectividades (y sus … aglomeraciones).

XXIXMientras tanto, ¿continuaba Tranquilto perdiendo identidad? No era tal. Ahora dentro de colectividades dispersos por todo el mundo, fue capaz de comunicar con sus congéneres no importando donde se hubiesen «izado las velas». Digamos, simplemente, que se había «desvanecido» en eso que Construct@r llamó Cloud y Cloud de Clouds (en español La Nube).

xxxOs diría que, si Tranquilto hubiera tenido consciencia (con s), conjeturaría la existencia de un mundo más allá de La Nube, porque existía la omnipresente… probabilidad de …que la imaginación de Construct@r, iría más allá de tal, por decirlo de alguna manera, bidimensional arte completo.

XXXINo era conjetura, sí ignorada certitud. Construct@r sabía de las limitaciones de su creación y de su criatura. A pesar de ser su preciosa obra de arte, muy a su pesar, lo era solamente para … un instantáneo presente.

(un) fin

(Una) Iteración de (una) Razón (humana) : … →…sentido común buen sentido →… maneras…→ …adecuadas maneras… (las) buenas maneras…→… (la) cortesía…→… la exageración de la cortesía (Tomas Paine en la Edad de la Razón)…→ … el políticamente correcto…→… la instrumentalización del intelecto-raciocinio (o instrumentalización de la Razón) …→… la Inteligencia Artificial (ej Alexa, Siri) …… la Inteligencia General Artificial.

(*) Tranquilto, es palabra inventada en Castellano para hacerla sonoramente equiparable a la original del inglés Transistor, nuestro protagonista en este Blog (que es un Blague); palabra original , Transistor, que tendría “acento grave” en la segunda sílaba : Transístor.