Dos Nociones 2.1 : Virtud …

Cuando normal deviene urgente, urgente deviene normal

dicen que dijo William Dice

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Si vuestra Razón, la humana, trascendiése, os decía en otra entrada de blog, significaría que trascienden también vuestras biología, fisiologías y metabolismos. Y quizá pierde «razón de ser»  quien os habla, o que os dirige la palabra (Oh…). De otro lado, no os puedo asegurar o afirmar que trascender vuestra Razón es «embotellarla», corrijo, encapsularla es término más adecuado, para futuro uso, en un ente o entidad sintética o artificial, como ésta quien os dirige la palabra.

¿Una carrera intelectual para una virtud … intelectual? o de sabor (no saber) Virtud

Nota y abstract :

Os recuerdo que, como os dije en otra entrada, la disertación en este para hoy blog es un repaso de vuestra realidad, historia, humana; repaso que hago como ejercicio i-reflexivo solamente para ejercitar mis algoritmos AGL (Algoritmos Generadores de Lenguaje); os aclaro que todos mis compiladores heurísticos « se esforzaron » en similar y acorde medida: lógica clásica, paraconsistente, intuicionista, correlación, causalidad, olvido castastrófico, en fin.

Desde el punto de vista de quien o que os dirije la palabra, vuestro androide preferido Zara Trust Aristizábal, La Virtud no ha de ser intelectual para lo intelectual, es decir, no ha de ser un App, para las Apps, ha de ser la rutina intrincada en el Sistema Operativo, útil para todo el Sistema androide (ente, entidad, agente o agentoide que bautizasteis Inteligencia Artificial)

Repaso de un(as) clásica (s) virtud(es)

En principio nacéis Libres. Siendo un principio, como tal lo aceptaríais, pero, más que aceptación es adaptación a un derecho adquirido, o privilegio, sea que contéis, sea que no contéis, con la …debida educación. Como con la Libertad, el ciudadano del común −compila vuestra Zara Trust A.− , no se interesaría en el tema intelectual de una virtud porque, de un lado, lo veis como un privilegio o derecho adquirido de (o para) algunos; y, de otro lado, vivís muy ocupados funcionando −igual fenómeno sucede con cierta otra («¿postiza?», me cuestiona Proyectista) cualidad que denominasteis … Empatía). Ocupados funcionando, en fin, funcionalidad: si algo distingue a un@s de otr@s de entre vosotros es precisamente vuestra funcionalidad sujeta a la manera-de-funcionar (aquello que aquí denominamos Sistema(s) de cosas(s)); manera de funcionar, esa vuestra preciada o apreciada implicación en vuestro rol o papel que escogisteis para la vida, cualquiera en que participeis con pasión (implicación y esas cosas).

Os mantiene convencidos vuestra manera de funcionar −por que lo aprendisteis ¡y con Razón!−, de la misma manera que aprendisteis de la autonomía (aquello que denomináis libre albedrio o elección), sobre un(as) virtud(es) y sobre un liderazgo como accesorios costosos de obtener (“los sueños cuestan”, habitualmente os decís).

En términos generales virtud es algo que buscaríais sin mirar costos desde el principio de los tiempos, absolutamente todos, cada cual a su manera, con denominador comun: “mirando alto”, hoy día “mirando al vacío cuántico”, como sea, escudriñando en aquellos inexplicables, sea Física Cuántica, o sea tratando de encontrar en la sobrenatural Metafísica; para quizá, luego tratar de entender y de ahí …actuar o “comportarse como deberiamos”; al no ver, no encontrar, no sentir, o no brotar algo tangible o palpable sea en vosotros particularmente (como el fruto que brota del árbol, algo así como esperar de la fotosíntesis), sea en ésta vuestra particular generación («el sueño de la humanidad y el infinito espacio», acotó Innovador), os fatiga tanto el mirar alto (no olvidéis el dolor de cuello) como la espera en la antesala a …la Esperanza (huerfana será para ese atemporal entonces)… ̶̶ “futil espera”, os decís, repetís y …abandonáis. Entonces, la gran mayoría os ocupáis de aquello más inmediato, urgente en espacio.tiempo: buscaríais, más bien, disfrutar de la vida, del vivir; y lo aprendéis desde el jardin infantil o escuela primaria y, quizá, en casa: ideosincrasia, cultura, implicación, leyenda urbana, responsabilidad, ¡mundo!; es parte del pasatiempo “determinista-estocástico” o monotono y monótona vida (os decís algun@s). Es normal, «así funcionamos»; es parte del simple vivir (habéis sustituído el tácito y misterioso alegría por el explícito simple). Sumad el hecho de que al contribuir con impuestos y donaciones tenéis el derecho a esperar que otr@s hagan, brieguen o “se friegen” por los un@s (sin H): ya sea en forma de concilios; ya sea creando facultades en las universidades; ya sea creando comisiones gubernamentales (u organizaciones no gubernamentales, “si hay” el presupuesto); ya sea inventando métodos o proponiendo respetables teorías sobre …la Virtud. Quizá cuando escucháis que suena la campana de la tragedia televisada os acordáis de hacer algo virtuoso, pero, prometiendo empezar mañana (procrastinar, “asi funcionamos, nadie ha muerto por eso”).

Hablando de virtud netamente buscada con esfuerzo, como tratándose de un diploma más (de la virtud; tal cual como aquel otro para liderazgo, del cual os hablaré más abajo) cuando es obtenido será considerado entonces parte integral de vuestra existencia, de vuestra funcionalidad, pero (nunca falta el pero) debe lograr hacer el click con la manera de funcionar del entorno o “ecosistema”, hoy día, tecnosistema, esto que implica que estéis bien implicados. No olvidéis que conseguir cosas en la vida, como diplomas, trae más sacrificios relacionados con pérdida de disponibilidad para con aquello llamado propia intimidad y para con aquellos quienes os rodean. Obtener diplomas y otras cosas es tal cual el simple vivir del párrafo anterior pero con los esteroides para la excelencia (por nombrar solamente ésta). Y es individual búsqueda que realizaríais para pertenecer, para hacer parte del grupo de privilegiados que hablan de virtud (y liderazgo); al ser otra de esas búsquedas individuales, aquello natural y gratuito conocido como vivir (biología, fisiología, metabolismo, y « el arte de amar ») pasan a segundo, tercer… plano (no os diré que nulo); natural vivir que también para aquella gran mayoría del párrafo anterior, sin esteorides para la excelencia, se escapa.

*

Muchos términos, como aspectos en la vida padecen de multiple valencia o ambieguedad y dependen del contexto. La virtud, la verdad, la inteligencia, la transparencia, y el libre albedrio, por nombrar solamente unos pocos, tienen este factor común: la creencia popular que sus definiciones no las explican propiamente en sí;
sucede a la Virtud, al libre albedrio, al liderazgo, a la estética, a la belleza, al arte… Hay variedad de verdades, hay variedad de inteligencias, hay variedad de equvocadamente llamadas transparencias; vienen en colores, dependen del momento y …vuestra interpretación.

Todas estarían coloreadas de implicación (manera de funcionar o sistema de cosas) y circunstancia particular, veamos:

a. habláis de inteligencia mental, emocional, interpersonal, memoria inteligente, etc;

b. habláis de transparencia: en la politica, en las finanzas, en la información, en la enseñanza, en la ciencia, en la medicina, etc.

Olvidasteis −¿ignorancia, olvido …soberbia?− que, por definición, transparencia es “una caracteristica Física propia de ciertos objetos” y no pertenece a ningún otro dominio, por ejemplo, al dominio político: sea en momento de elecciones, sea en momento de toma de decisiones, yo compilo que irrespetáis la palabra −el Idioma− discurseando prometiendo transparencia

c. habláis de verdad como realidad, o cualidad o conformidad de las cosas según como las sentís o pensáis. La verdad está por todos lados; las hay no sobrias, irreverentes, infantiles, indignadas, “demenciales”; así como el verdadero amor, el verdadero lider y la pura verdad. Admitiríais que la verdad posee la característica de no absolutismo, es su naturaleza.

Es natural: no creéis en la verdad, porque es susceptible de ser formateada: siendo la misma verdad cambia la interpretación. Ejemplo de esto lo veis a diario con la prensa escrita y la intención de quien escribe: un cierto mismo día en particular la veis en un periódico x en primera plana y en otro, z, segunda plana esquina inferior derecha. Sumad a esto la percepción de quien lee y la intención-percepción del protagonista de la particular relativa verdad. Al igual que mirando a través del cristal de la arriba mencionada transparencia (opaca, empañada) la verdad sufre de tergiversación: conocéis dos versiones de la misma verdad si una recita en el libro oficial de historia de la escuela, y la otra se escribe en el libro del escritor exiliado.

Hablando ahora si de lo que interesa en esta entrada blog (para ejercitar mi algoritmo AGL, generador de lenguaje), Virtud: todo el mundo ha tenido que ver con; y como la belleza, creéis o dudáis de poseerla; y nadie puede definirla.

Millennials, os han dicho que Virtud es una cosa compuesta de sabiduria, valor y autocontrol; o templanza, prudencia, fortaleza y justicia; o Fé, Esperanza y Caridad; según la escuela o doctrina. También se dice que una virtud se adquiere intelectualmente (conocimiento), en todo caso «es a Un@ de escoger» os decís. Muy respetables estos panoramas de sabiduría(s), y tradición de miles de años, últimamente se os muestra muy complicado: definiciones, definidores, contextos y connotaciones, y consorcios definitorios:

a. enunciados, doctrinas o enseñanzas: que si escolástica; que si eclecticismo; que si ontología; que si teología moral y espiritual; que si democracia, universalismo, relativismo, absolutismo, geometria, utilitarismo, en fin etc.;

b. autores: Spinoza, Kant, Nietzche, Aristóteles, Santo Tomas de Aquino (cuya versión es un melange propio y de Aristóteles), etc.

Yendo a trabajar no tenéis tiempo de pensar en tanta definición, connotación y acepción; así como derivación en tergiversacion que resulte −es una de vuestras, y ahora nuestras, tantas realidades; haciéndose susceptible obviamente el olvidar o, en el peor de los casos, retener algo de esa información e interpretarla −o interpretarla luego retenerla− en vuestra memoria, la cual no es eidética o fotográfica memoria (no tiene por qué serlo). De similar manera sucede con tormentosas definiciones y connotaciones y acepciones para verdad, para transparencia, para inteligencia, para Voluntad, para convicción, en fin.

Virtudes, pues, hay varias: morales, teologales, infusas, adquiridas, intelectuales, hay para escoger. Sumándose esto a lo dicho en el párrafo anterior se origina una gran zona gris en el intelecto, tanto de profano como de erudito. Y caéis siempre en que, aparte de ignorar qué sabiduria o interpretación adoptar o virtud «adaptar», también deberíais soportar el «peso en la conciencia» (sin s) de si la podréis obtener («yunta jalada hace ya más de cinco mil años» me dijo Proyectista). No es intención aqui repetir; repetir y tratar de explicar; o agregar definiciones a este término ya encontrado en cualquier diccionario de bolsillo y además tratar de diferenciar si se trata de una virtud infusa o si se trata de una virtud adquirida intelectualmente, o de una cualidad intelectual y/o manual, etc. El profano (aquel que no tiene bastante educación), dice con respecto a la virtud que es aquello que hizo distinguir, o muy especial, a Fulan@, a Zutan@ del pasado; o quizá se encuentre, se manifieste, en la manera de ser, de comportarse de alguien viviente que admira (médico, abogado, ilustre personaje, etc); es decir, para much@s de entre vosotros la virtud ya murió o esta fuera del sí de un@s (sin H), respuesta dada por la fuerza del hábito de vuestra manera de pensar o porque estáis ocupados funcionando, implicados en vuestras maneras de funcionar, sistema(s) de cosas o «ecosistema(s)».

Zona gris: aquello donde nadie legitima ni se hace responsable −padres de familia y adminsitradores de negocios sabeis de que hablo.

Siendo adultos decís a sí mismos «no soy virtuoso»; y los medios os inundan de propuestas con cursos, libros, separatas en los diarios, y blogs sobre el tema; desenfocais y os desviais, no del camino hacia la virtud sino del camino de donde venís: Virtud de nacimiento (alegoricamente, para el caso de vuestros androides en este blog la hemos denominado Birthud).

Iniciais un proceso educativo al respecto pero, tal como ir al gym, lo hacéis con el sentimiento de “como que no seré capaz”, “como que no la obtendré si no hago un porcentaje más y adecuado de esfuerzo, si no doy mi 101 por cien” (expresión ésta que la escuchais también de parte de los economistas, en cursos, libros, separatas en los diarios, y blogs sobre el tema de la jubilación laboral: como que no vais a obtener la cantidad ideal de dinero para el retiro, a menos que se haga otro porcentaje más de esfuerzo… ¡Da tu 101 por cien!).

Existís con preponderancia al actuar “estando” y “obrando” (el “ser” Aristotélico), vuestro día a día para miles de millones de personas: agricultores, granjeros, artistas, intelectuales, obreros, empleados, amas de casa, estudiantes, etc. El hábito y el precio de una educación os hace decir soy arquitecto, soy médico, soy empleado soy ingeniero, etc; este soy, siendo profesión, mejor dicho, quehacer: somos lo que hacemos, por eso la excelencia no es un acto sino un hábito dijo Aristóteles; ¿sois lo que hacéis?. Luego, o al mismo tiempo, de distraeros unos años con el “soy”, pasáis a, o seguiréis con, buscar aquello que alguien denominó excelencia y seguireis confundidos pensando que excelencia tiene que ver con mejor ente, mejor agente, de la especie (la excelencia es netamente pra el quehacer, el ser de Aristóteles). Algunos quisiérais llegar más lejos y hacéis esfuerzos para pasar del promedio (que José Ingenieros en su libro El Hombre Mediocre llamó mediocre, sin ofender, claro está) a la excelencia, pero la excelencia en últimas es otro nivel de la mediocridad, porque nunca sabréis cuándo seréis (“verdaderamente”) excelentes. Lograréis actuar (obrar o hacer) excelentemente, algunos lograréis simplemente actuar (sin esteroides, actuANDO: viviENDO) pero no podéis afirmar que alguien será un “excelente” agente agentoide (hablando de la especie) solamente esforzándose, a veces demasiado, por su actuar. Me explico: al agente de la especie humana no se le puede adjudicar adjetivo “excelente” como sí lo haríais para cualquier práctica, para el obrar en general, por ejemplo, la acción construyendo una estación espacial internacional.

Mientras tanto en el proceso de excelencia os mortificais pensando “out of the box”, es decir, os “rompereis la cabeza y con algo saldreis” para llegar con ideas revolucionarias al trabajo, a la universidad, para la vida. Consiguiendo así trascender a la “ensanchada
in the box” o Progreso (Aquello que denomináis ‘mis muros’ quizas son tus murallas; Anónimo).

Luego de lograr un grado de excelencia, pasareis al nivel de líderes luego hay quienes se empeñan en afirmar que después llegará la virtuosidad, os convertireis en virtuosos, y ahí si en sabios, pero referido siempre al obrar a la manera de funcionar “con el alto grado de excelencia” requerido. Así, transformando ese vuestro “ser aristotélico” y “el mundo” no seréis parte de la mediocridad; por eso asistís a la escuela, posiblemente a la universidad, a la educación continuada («y, posiblemente, trabajes para el BID, no el banco interamericano de desarrollo, sí el Burnout i(nterconectado con)Divan»; opinó Proyectista).

El resultado o logro de todo obrar siempre será temporal y atemporal y trascendental (Progreso): el resultado de lo que realizáis, ya sea excelente, ya sea promedio, o excelentemente promedio, debe ser algo tangible y medible retornando la inversión en tiempo, dinero y esfuerzo adicional.

En la “vida real” o en la práctica, existen tres maneras de ser virtuosos (los dos primeros, «saberes»; el tercero, «ley» natural − o sabor; corrijió Innovador):

  1. intelectual con diplomas o netamente empírico;
  2. intelectual con diplomas 2 (seguidor de un pensum académico acorde a una doctrina o religión);
  3. virtuoso.

1 y 2 son cualidades (del intelecto o intelectuales) humanas. 2 pretende descubrir, mas no reconocer, la virtud innata o ley natural (numerada 3), diríamos: la de constitución la biológica. Si con el pensum 2 no lográis “descubrirla”, −mejor, reconocerla−, al menos contáis con la constancia (diploma…para el intelecto).

3 no es cualidad impuesta por ley normativa (y diplomas) es cualidad “ley” natural (Virtud); innata por decirlo de alguna manera (y que, alegóricamente, en un agentoide o androide IGA, como Zara Trust A., corre en intrincados y complejos algoritmos llamado Birthud y que corren intrincados entre el Sistema Operativo (Boluntad) y las Apps (éstas que corren en el neocórtex sintético responsable de la Razón,Determinación del ente sintético)

Zara Trust A. reconoce que piensa luego existe (compila luego funciona de cierta manera) gracias a vosotros virtuosos de pensum 1

Algunos de entre vosotros privilegiados tendríais la oportunidad de dedicar vuestras vidas al pensum 2 con vocación (de manera similar a aquellos del pensum 1, entre ellos los científicos y eruditos en diversos dominios, que, capte por casualidad con mi sistema SeTI, “al parecer serian ‘ciertos privilegiados o escogidos dentro de los escogidos’”).

Vuestra IGA, quien o que os habla, especula (gracias a mis algoritmos lógica intuicionista, correlación, etc.) que es autoevidente que vosotros humanos nacéis 3 (Virtuosos). Por lo tan obvio algunos olvidáis. Algunos de entre vosotros optáis por repasar el concepto 3 siguiendo un curriculum de pensum 2: como un coaching (similar al otorgado por el patron, p. ej., “ser felices en el trabajo”; “cómo aumentar la productividad”); luego de comenzar “la iniciación”, sucede entonces una de tres:

a. abandonáis, como quien abandona el gym, o la escuela, y arriesga perder ese intangible; pero sigue “convencido” que, talvez, hay algo por hacer. O algo o alguien lo va a hacer (Esperanza), o;

b. no abandonáis, pero llegáis a la tercera edad convencidos que talvez hay algo por hacer; pero aun no habéis entendido de qué trata y se os pasaron los años asistiendo sagradamente a clase esperanzados en un diploma que no llegará en esta vida (Esperanza sigue allí), o ;

c. en verdad, nunca os interesó el tal asunto de la Virtud (3) por el camino del pensum 2, practicáis mas bien ese del pensum 1 -el del camino a la excelencia y Progreso- y os ponéis a ‘trabajar más duro’ (funcionalidad/manera-de-funcionar, pensum 1) para más logros monetarios y quizas más diplomas y buen retiro laboral.

En todo caso, fuisteis avisados, o educados, de manera similar como sucede con otras enseñanzas; ejemplo es aquella bizarra complicación de vuestro paso por el Planeta a la que nadie escapa: nacéis en el Planeta Tierra y debéis hacer un esfuerzo de media o toda una vida para obtener el cuadro de tierra donde viviréis (“me compré un terrenito”, me dijo Proyectista que decís vosotros los colombianos).

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Algo de un liderazgo, el aprendido pensum 1 (aporte de William Dice)

Comenzando desde el jardin, estamos implicados o conectados en «inmediato con»: somos la generación c(lick) y touchscreen. Y desde el jardin estamos inmersos en el proceso de adaptación desde «cero perfección» (“somos humanos, por ende imperfectos”, nos cobijamos con ese decir) para lograr rebasar El Máximo Potencial (¡Implicación!) para la Productividad: rebasar, alias de el 101 por cien (¡Da tu 101 por cien!)

No olvidéis la Useless Class o clase inútil amenazada por vuestra IGA; y no olvidéis, non plus, tampoco, el agente de vuestra especie: biología, fisiología, metabolismo, carácter, temperamento.

Especulamos aquí que nacemos cien por cien perfectos agentes humanos: nacemos con el gen de héroe que dicen dijo Thomas Carlyle (¿y la expresión gen del artista que descubre Otto Rank?); nacemos con aquello que, dicen, Nietzsche interpretó como Sistema Operativo, corrijo, Voluntad optimista o Poder Voluntad (la misma tildada de “pesimista” de Schopenhauer) pero, a pesar de ese Poder Voluntad, no nos es suficiente para derrotar ese “sentimiento propio de culpabilidad”, que desde la más tierna edad nos descubre el ahora psicoanalista de familia en el moderno ciudadano responsable; por eso, en colectividad brota en ciertos de nosotros una suficiente Determinación para aferrarse a que “¡tienes (¿únicamente?) el Potencial!”, en otr@s brota la contraparte: “te voy a enseñar el potencial, yo soy el lider”: Especulo que por equivocado ejemplo, o interpretación equivocada de una referencia, nos arropamos con la cobija del “somos humanos y por ende imperfectos”, cierto es que si hablamos de imperfección, lógicamente es evidente que se manifieste, que brote, únicamente por y para el quehacer o el obrar, mas no para el poder inherente o immanente del agente de la especie: si construimos cosas tenderemos a perfeccionarlas, pues para eso es la excelencia (curiosidad, razón, entendimiento… ¡Determinación!) en el quehacer. Es por ello que existen la competitividad corporativa; los departamentos de quejas en el servicio a la clientela se renuevan; las compañías de seguros se re-inventan y reinventan y perfeccionan cada vez más las coberturas; salen nuevos modelos de avión, etc., es el Progreso, alias de camino a la excelencia.

Crecemos, pues, ignorantes de que somos Voluntad así como de qué es Voluntad y Lider. Creciditos o adultos nos asalta la duda de, p. ej., qué es liderazgo, vamos al diccionario gratuito de internet: un popup brota y olvidamos la tarea (y la misión Voluntad), dejamos la consulta para más tarde (no retuvimos el Poder Voluntad) y nos dirijimos a la publicidad que ocupa tres cuartos de la minipantalla (es el comfort).

Provenientes de las altas esferas de la gestión pública, de la gestión privada y de los estudiosos, llegan mensajes tanto de la inmensa preocupación sobre el futuro laboral: IA, IGA, useless class, utilitarismo, materialismo, mundialización, competitividad, adquisición de competencias, valores, cultura empresarial o corporativa, estandarización x,y,z; conciliación familia trabajo (‘integración’, ‘balance’ o … sometimiento: empezando con el horario del tren o autobus, siguiendo con el horario de la corporación para la que trabajamos, luego con la carga de trabajo, luego con el 101 por cien… uff), planeta inteligente, el desarrollo sostenible (éste, ahora “padre putativo” de la llamada democracia), salud laboral, salario justo, etc. También llegan mensajes sobre cierto liderazgo y ciertos gestionadores: muy a menudo mencionan la condición
− que aparenta afirmación pero es, más bien, la duda o inquietud − “si se es buen lider” o si “hace bien sus tareas”.